Bienvenido a blogadreams

Un rincón virtual destinado a explorar los sueños, entendidos como la representación de sucesos o imágenes en la fantasía de una persona mientras duerme.

Todos soñamos cada noche aunque al despertarnos rara vez recordamos lo que pasó después de cerrar los ojos.
Si a tus amigos les cuentas lo que te pasó durante el día, ¿por qué no comentar aquí lo que nos pasa durante la otra mitad de nuestra vida?


27 octubre 2008

La conquista de Logroño

Caigo dormido tras ver el partido Real Madrid-Athelic de Bilbao. Estoy en un avión (otra vez volando) con todos mis amigos. Curiosamente, todos jugamos en alguna de las categorías inferiores del equipo nacional de fútbol cuando, atendiendo a nuestra edad, deberíamos estar en la absoluta o, más bien, cerca de la retirada. Nuestro seleccionador no es otro que José Antonio Camacho que, por lo visto, ha dejado de dirigir al Osasuna para hacerse cargo de la selección sub-x.

Después de muchas horas de vuelo el avión comienza a tener problemas por las malas condiciones meteorológicas. El piloto se ve obligado a hacer un aterrizaje forzoso. Miro por la ventanilla y veo que sobrevolamos a muy poca altura una especie de polígono indutrial. Fábrica tras fábrica, almacén tras almacén, veo que perdemos más altura... estamos a un tris de pegarnos el gran ostión. De pronto, consigo ver un parque bajo nosotros y el avión toma suelo con muchas dificultades. El piloto se lo curra de tal manera que nadie muere en la maniobra, ni viandantes ni pasajeros, e incluso acaba el aterrizaje haciendo un trompo para evitar colisionar con unos árboles al final del parque.

Todos salimos del avión, aliviados, eufóricos. A los cinco minutos se nos ha olvidado el accidente y merodeamos por los alrededores del parque donde habíamos aterrizado. Ni hospital ni nada, directamente nos vamos a hacer turismo. Nos dividimos en varios grupos casi sin darnos cuenta. Al poco tiempo recibo una llamada de Camacho, el cuál me pregunta que si he oído los rumores que apuntan a su dimisión como seleccionador. Le digo que no tengo ni idea de qué me está hablando, que estamos unos cuantos del grupo dando una vuelta. Se enfada porque no estamos todos juntos. Le digo que en seguida buscaremos a los demás y colgamos el teléfono. ¿Dónde coño estaba él...?

Nos dimos cuenta de que estábamos en algún país árabe, o al menos musulmán, algo así como Turquía, por el aspecto físico de la gente y la lengua que hablaban. Vemos a un profesor que está explicándole a sus alumnos cómo se vivía en el colegio hacía muchos años. Al momento nos damos cuenta de que estábamos en el patio de nuestro colegio, el mismo que está a medio minuto de mi casa de toda la vida. Comprendemos entonces que nuestra ciudad y, por lógica, todo el país habían sido tomados por una nación islámica. Nuestro colegio era ahora una especie de museo sobre una antigua civilización. El profesor, cuyo lenguaje entendíamos muy bien por algún motivo, contaba mentiras a sus alumnos sobre la forma en que los occidentales eran educados allí, la manera en la que éramos maltratados. Le contradijimos y entablamos una discusión pacífica y sosegada aunque la verdad es que aquello parecían celdas de castigo. Quizás después de nuestro paso por la escuela, hubo otro orden, otra gente con métodos mucho más duros que los que nos aplicaron a nosotros. El profesor enseñaba entonces una especie de pozo muy ancho, cubierto a varios metros de profundidad por unos barrotes. Entre éstos y la pared había un espacio de apenas 30 centímetros. El profesor decía que nadie había entrado ahí dentro aún. Nosotros no lo habíamos visto en los 14 años que estudiamos allí. De pronto un chabal que estaba a nuestro lado se ofrece voluntario a cambio de poder dejar el colegio libremente si consigue salir vivo. El profesor accede. El niño da un salto de atleta y se queda pegado a la pared del pozo como si ésta y el pecho del chabal tuvieran velcro, un poco rollo Humor Amarillo.
El sonido del teléfono móvil me despierta. Es un taxista que dice que está esperando fuera de mi casa. Creo que aún estoy soñando pero no, es verdad. El muy capullo ha venido un mes más tarde. Por lo visto su empresa se ha hecho un lío y confunde una reserva de taxi que hice el día 27 de Septiembre y mandan al taxista el 27 de Octubre.

No hay comentarios:

Publicar un comentario